Análisis complementario a la evaluación del proyecto de promoción e integración socioeconómica de las zonas rurales de Liberia
2022
Ref 2021-F-089
Agroforesteria, Gestión de proyectos
África del Oeste
Liberia
En las últimas cuatro décadas, Liberia se ha visto afectada por varias crisis que han repercutido en su economía y el desarrollo socio-económico. El país ha sufrido dos guerras civiles devastadoras (1989 - 1997 y 1999 - 2003), seguidas de un brote mortal de ébola (2014 - 2015). A pesar de un período marcado por un crecimiento sustancial y alentador entre 2015 y 2020, Liberia permanece en la categoría de paises con un desarrollo humano bajo. La agricultura representa la columna vertebral de la economía de Liberia, garantizando la subsistencia y la seguridad alimentaria de la población y desempeñando un papel clave en la economía nacional a través de las exportaciones. A pesar de la abundancia de tierras cultivables y de un clima adecuado a la producción agrícola, el desarrollo sectorial es mínimo respecto al potencial del mismo.
En un contexto nacional frágil y complicado, las medidas aplicadas para evitar la propagación de la pandemia de COVID-19 en 2020 han tenido repercusiones graves. Si bien el impacto inmediato de las medidas de cierre de COVID-19 se sintió con mayor intensidad en las zonas urbanas, las zonas rurales siguen estando en situación de riesgo, especialmente si la actual recesión económica se prolonga. La gravedad de esta situación es remarcable, ya que las zonas rurales acogen a la mayoría de los hogares en situación de extrema pobreza, afectados por una inseguridad alimentaria endémica.
A pesar de la dificultad para solucionar ciertos « cuellos de botella » crónicos del sector agrícola, como la falta de infraestructuras o de políticas adecuadas, la necesidad de mejorar la producción y la productividad de los cultivos sostenibles, junto con la mejora del acceso a los mercados, son prioridades clave para garantizar una fuente de ingresos sostenibles en el medio rural. Los enfoques de las cadenas de valor agrícolas nacionales que favorecen a los pobres y tienen en cuenta las cuestiones de género podrían respaldar la producción de información sectorial al tiempo que empoderar a los grupos más vulnerables.
El estudio de viabilidad ha servido para consolidar la instrucción del proyecto de la AFD, definiendo el marco general del mismo, sus objetivos, el presupuesto y los métodos de ejecución del componente rural del proyecto REALISE. El estudio ha integrado también un componente del proyecto detallado destinado a los grupos vulnérables para facilitar el acceso a las oportunidades de mercado en las zonas rurales a las personas y los grupos vulnerables, en respuesta a la crisis de COVID-19.
El proyecto, de cuatro años de duración, se ejecutará siguiendo tres componentes:
- Componente 1: Proporcionar a los jóvenes de grupos vulnerables de las zonas rurales un apoyo inmediato para garantizar el acceso a bienes básicos de consumo a través de apoyos a los medios de subsistencia y a la agricultura.
- Componente 2: Apoyar a las cooperativas/grupos de agricultores para establecer planes de negocio, adoptar prácticas agrícolas sostenibles y generar información técnica y sectorial.
- Componente 3: Garantizar la ejecución, la coordinación y el seguimiento de las actividades del proyecto, y su evaluación, así como la valorización de resultados.